miércoles, 18 de julio de 2018

ARBOL DE LAS INTENCIONES

Siempre es tiempo oportuno para recordar la importancia vital de la oración para la vida cristiana, por su profunda relación con la fe, la esperanza y la caridad.


“El hombre necesita de la oración para permanecer sano espiritualmente. Pero la oración sólo puede brotar de una fe viva. Mas la fe únicamente puede ser viva si se ora. La oración no es una actividad que pueda ejercitarse o abandonarse sin que la fe sea por ello afectada. La oración es la expresión más elemental de la fe, el contacto personal con Dios, al que fundamentalmente está encaminada la fe. Es posible que la oración deje de fluir durante algún tiempo sin que la fe se atrofie, pero a la larga es imposible creer sin orar, así como no se puede vivir sin respirar” (Romano Guardini).



Ahora vives en un tiempo donde nuevamente tienes la oportunidad de «comer» del árbol de la vida.

La Cruz es el árbol de la vida, cuyo fruto de inmortalidad es la Eucaristía. Pero es también el verdadero árbol de la ciencia: se alza en las encrucijadas de la historia como un límite infranqueable que nos recuerda que la alegría y la salvación brotan no de la negación, sino del reconocimiento de Dios. Nunca el hombre es más plenamente hombre, nunca es más libre ni más sabio, que cuando adora en obediencia a su Señor.

Es en el ÁRBOL DE LAS INTENCIONES, donde nos reunimos a orar los unos por los otros, sabiendo que Jesucristo, nuestro árbol de vida eterna, recibe cada súplica en torno a nuestra ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA.

Cada hoja, cada corazón recibe una Oración sincera y cuando nuestro árbol está frondoso en intenciones, realizamos un sencillo gesto en fe, entregando cada suplica a Dios, al poder del Espíritu Santo hasta la Sede de Gloria delante de su majestad. 


HOY MAS QUE NUNCA NICARAGUA NECESITA DE NUESTRAS ORACIONES

Iglesia en Colombia se solidariza con obispos de Nicaragua ante agresiones y violencia


Manifestación en Nicaragua. Foto: Voice of America / Dominio público.

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) aseguró su “cercanía espiritual y solidaridad” a la Iglesia en Nicaragua ante las “agresiones y actos violentos” en el país centroamericano.
En un comunicado publicado el 17 de julio, la CEC lamentó “las dolorosas noticias de agresiones y actos violentos que se han desatado en el país en los últimos días y que han cobrado la vida de numerosas personas”.
En su comunicado, los obispos colombianos aseguraron que piden a Dios “fervientemente que se detenga la violencia en el hermano país nicaragüense, que se respete el derecho a la vida de todos y que se garantice protección tanto a las instituciones eclesiásticas como a las demás organizaciones sociales que, con la Iglesia Católica, han trabajado en la búsqueda de soluciones a la crisis social y humanitaria”.
“Acompañamos y alentamos, así mismo, a los pastores de la Iglesia en Nicaragua para que, a partir del Evangelio y de la enseñanza de la Iglesia, continúen proclamando con valentía la dignidad de la persona humana y denunciando los atentados contra la misma”.
La CEC hizo además un llamado “a la comunidad internacional para que dirija su mirada a la situación que afronta Nicaragua y ofrezca ayudas válidas para superar la inestabilidad social, de modo que se puedan encaminar los esfuerzos de todos hacia la consecución de la paz”.
“Ponemos a los hermanos y hermanas nicaragüenses bajo la protección amorosa de la Santísima Virgen María”, concluyeron los obispos colombianos.

Redacción ACI Prensa