Hemos iniciado este camino de Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, que
señala para nosotros el camino de la conversión. Este recorrido de cuarenta
días nos va preparando progresivamente a la Pascua de Nuestro Señor
Jesucristo, que padeció, murió y resucitó para nuestra salvación. Preparemos solidariamente para este camino de
conversión por medio de la oración, el ayuno, la limosna, reconciliándonos
con nosotros mismos, con Dios, los hermanos y la creación entera, a través del
sacramento de la confesión y por medio de las obras de misericordia.
SOMOS MISION Cristo da unas consignas concretas a los discípulos para su misión evangelizadora. Son consignas que parecen calcadas de las bienaventuranzas: humildad, espíritu de pobreza, actitud de paz, aceptación de las persecuciones. Estas mismas consignas valen para todos los misioneros de ayer, de hoy y de siempre. ACCION CATOLICA ES MISION CON TODOS Y PARA TODOS
«El mandato del Señor de salir a anunciar el Evangelio –afirma el Papa– presiona desde dentro, por enamoramiento, por atracción amorosa». El Espíritu Santo está en el corazón del proceso. No se trata de todas formas de una «decisión tomada en el escritorio» o en nombre de «un activismo autoinducido», sino algo que requiere «entregar con palabras sobrias y precisas el testimonio mismo de Cristo».
martes, 13 de febrero de 2018
miércoles, 7 de febrero de 2018
Comenzamos un nuevo año con particulares retos en cada Diócesis donde desarrollamos con ardor nuestro apostolado y es nuestro interés participar en la vida de la Iglesia, ejercitando los carismas propias de Acción Católica; movidos por la alegría propia de cada uno de nuestros miembros, alcanzaremos las metas trazadas apoyando la misión de la Iglesia; y vivir las grandes iniciativas pastorales de nuestro Santo Papa Francisco.
En el marco del II Congreso Internacional sobre Acción Católica, celebrado en Roma en Abril 2017, el Papa Francisco realizó una síntesis programática para vivir nuestro carisma hoy, en medio de los no pocos desafíos del presente, con el lema ACCIÓN CATÓLICA ES MISIÓN CON TODOS Y PARA TODOS, siendo este llamado, la ruta a seguir para un mayor servicio y compromiso con “la dulce y confortadora alegría de evangelizar” durante estos años venideros.
El Papa Francisco nos ha dicho que es vital renovar y actualizar el compromiso de la Acción Católica para la evangelización, llegando a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, a todas las periferias existenciales, de verdad y no como una simple formulación de principios. Esto implica replantear sus planes de formación, sus formas de apostolado y hasta su misma oración para que sean esencialmente, y no ocasionalmente, misioneros. Abandonar el viejo criterio: porque siempre se ha hecho así. Hay cosas que han sido realmente muy buenas y meritorias que hoy quedarían fuera de contexto si las quisiéramos repetir.
La Acción Católica tiene que asumir la totalidad de la misión de la Iglesia en generosa pertenencia a la Iglesia diocesana desde la Parroquia, lo que nos parece valioso desde el punto de vista de asumir nuevos retos que nos hagan ir más allá; tiene que ofrecer a la Iglesia diocesana un laicado maduro que sirva con disponibilidad a los proyectos pastorales de cada lugar como un modo de realizar su vocación.
Quiero, dice nuestro Papa Francisco, una Acción Católica en el pueblo, la parroquia, en la diócesis, en el país, barrio, en la familia, en el estudio y el trabajo, en lo rural, en los ámbitos propios de la vida. En estos nuevos escenarios es donde se toman decisiones y se construye la cultura; tienen que popularizar más la Acción Católica; más encarnada, llegando a hombres y mujeres con un pasado o presente difícil pero que luchan, jóvenes desorientados y heridos. Es un desafío recibir a todos y acompañarlos en al camino de la vida con las cruces que lleven a cuestas.
«¿Acaso la Acción Católica no debe convertirse en Pasión Católica?». La pasión católica, la pasión de la Iglesia es vivir la dulce y confortadora alegría de evangelizar. Esto es lo que necesitamos de la Acción Católica.
Serán las palabras del Papa Francisco, sus inquietudes y consideraciones las que marcarán nuestra "ruta a seguir" en nuestro trabajo particular, durante los dos años de fiel actividad en la JUNTA NACIONAL; nos unimos una vez más y por siempre, para vivir un nuevo ardor en nuestro apostolado y cooperar con todos ustedes para trabajar efectivamente sobre los pilares de nuestro movimiento; Oración, Sacrificio, Evangelización, Misión y en comunión con la Iglesia para que nuestro lema particular, “Sentir con la Iglesia”, refleje el amor fiel a Cristo Rey.
Con el corazón dispuesto para alcanzar las metas trazadas en nuestra última Asamblea:
- Salvaguardar la identidad de la Asociación (CV II – Apostolado Seglar Cap. IV N°20); motivar y fortalecer a todos nuestros miembros para proyectarnos como una Iglesia en Salida con amor misericordioso.
- Motivar la preparación de líderes con sensibilidad y conocimiento de lo que es ACCIÓN CATÓLICA, para impulsar el pensamiento social.
- Y desde nuestra misión evangelizadora, propender por la recuperación de valores cristianos desde la familia, proyectándonos con obras concretas
Y con el ánimo firme para hacer de nuestra ACCIÓN CATÓLICA, una verdadera pasión por Cristo, en misión con todos y para todos.
Martha Lucía Pitta Colmenares
PRESIDENTA NACIONAL
JUNTA NACIONAL - ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA
jueves, 7 de diciembre de 2017
EN NAVIDAD...
En tiempos en que el país está sumido en una polarización tan profunda, una fecha como hoy debe llamar a una profunda reflexión. Mientras pedimos en nuestras casas armonía y sabemos el precio de poder resolver los conflictos familiares mediante el diálogo y el respeto, afuera somos cada vez más intolerantes. Consecuencia de un proceso de paz y ad portas de un año electoral, las agresiones entre los colombianos crecen como espuma y la intolerancia se hace más fuerte. Las redes sociales no son un espacio de comunicación e interacción directa, como deben ser, sino una herramienta de constante agresión y violencia.
Parece que en el país desapareció el legítimo derecho a disentir y sostener un debate con ideas. Nos estamos acostumbrando a que se agreda a quien no comparte el punto de vista y a que la única manera de exponer una idea sea su imposición. Nunca, en las últimas décadas, el país había vivido en una constante agresión como la de hoy.
Por eso, en un día en que los lazos familiares se afianzan y se renuevan los propósitos para épocas venideras, hacemos un llamado a la reflexión, a proponer desde la misma familia ser tolerantes y comprometernos como miembros de una región a incentivar el respeto por los demás y por quienes piensen distinto.
Todos queremos cambios en nuestra sociedad, todos anhelamos un país más tranquilo donde la violencia deje por fin de ser un componente de las vivencias diarias, pero un cambio así comienza en la intención de cada uno de aportar. Que este aporte comience por eliminar las agresiones y las radicalizaciones en esos diálogos donde se piense distinto.
Comencemos esta época de Navidad con la convicción de que podemos ser parte del cambio y encendamos una vela hoy por una COLOMBIA más amable y tolerante.
UN NUEVO AÑO LITÚRGICO - UN NUEVO TIEMPO NOS ESPERA
Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.
Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!
Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!
Los hombres de hoy no verán en persona a Cristo en esta Navidad. Pero sí verán a la Iglesia, nos verán a nosotros. ¿Habrá más luz, más amor, más esperanza reflejada en nuestra vida para que puedan creer en El?
El Adviento es el período de preparación para celebrar la Navidad y comienza cuatro domingos antes de esta fiesta. Además se encuentra en el comienzo del Año Litúrgico católico. Este año 2017, comenzará el domingo 3 de diciembre y el último domingo de Adviento será el 24 de diciembre.
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