«El mandato del Señor de salir a anunciar el Evangelio –afirma el Papa– presiona desde dentro, por enamoramiento, por atracción amorosa». El Espíritu Santo está en el corazón del proceso. No se trata de todas formas de una «decisión tomada en el escritorio» o en nombre de «un activismo autoinducido», sino algo que requiere «entregar con palabras sobrias y precisas el testimonio mismo de Cristo».

martes, 23 de junio de 2020

Año especial del aniversario de la Laudato si’ 24 de mayo 20-21 PROPUESTAS DEL FIAC


FIAC participó en la semana Laudato Sì (16-24 de mayo de 2020) como socio internacional con una iniciativa el 20 de mayo “CUSTODIOS DE LA OBRA DE DIOS “.

Con gran alegría acogimos con beneplácito la PROPUESTA DEL PAPA FRANCISCO para el aniversario especial de Laudato sí 24 de mayo de 2020-2021

Gracias a la iniciativa del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, la “Semana Laudato si’”, que acabamos de celebrar, se traducirá en un año especial del aniversario de la LAUDATO SI, un año especial para reflexionar sobre la encíclica, desde el 24 de mayo de este año hasta el 24 de mayo del próximo. Invito a todas las personas de buena voluntad a unirse, para cuidar de nuestra casa común y de nuestros hermanos y hermanas más frágiles. La ORACION dedicada a este año será publicada en la página web. Será bueno rezarla.

PROGRAMA propuesto por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

PROPUESTAS DEL FIAC en el año especial del aniversario

  • Citas internacionales para profundizar en línea
    PRIMERA REUNION 25 DE JUNIO
  • Invitación a la oración a todos.
  • Invitación a las AC de los países para asumir el programa de Dicasterio en su programa.

AC ARGENTINA PDF

jueves, 7 de mayo de 2020

De pascua a pentecostés...un gran día para ACCIÓN CATÓLICA


La fraternidad y la solidaridad son la única forma de superar las adversidades ligadas a esta emergencia. (Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, Director del Secretariado Nacional de Pastoral Social de Colombia)

Estamos viviendo una Pascua especial, marcada por condiciones de salud pública que nos ha hecho volver a casa; la noticia del COVID 19 nos ha cambiado costumbres, maneras de expresión y hasta nos ha marcado en la forma como nos debemos encontrar con nuestro prójimo. Volver a casa ha sido la mejor manera de retomar la tarea misionera y continuar en el servicio a los más necesitados, con una particularidad...el aislamiento social y la cuarentena nos ha colocado a todos en una posición delicada, al punto que todos nos sentimos necesitados, como nos lo dijo el Papa Francisco: "Todos vamos en la misma barca", esta emergencia sanitaria reflejó la fragilidad de la humanidad y afloró la solidaridad con los ancianos, las personas solas, sin trabajo ni vivienda; con los niños, ahora lejos de sus Escuelas; podríamos seguir enumerando cuántos de nosotros nos hemos sentido necesitados...incluso, nuestras Parroquias están necesitadas de su feligresía, necesitadas de cada una de las actividades que nos nutren de fe y esperanza. Pero de manera especial, nuestra pascua y este camino hacia un nuevo pentecostés; se llenó de fuego, de ánimo, de nuevas emociones, de una nueva fuerza que sin duda alguna, viene de Dios. Las redes sociales se han tornado espirituales, con mensajes, imágenes y Eucaristías a diario; anhelamos volver a casa pero sabemos que la valentía de nuestros Sacerdotes y el ánimo que nos han dado, está generando un nuevo ardor misionero.

Pentecostés será diferente, como laicos, nuestro compromiso debe ser mantener el fuego del Espíritu  Santo a pesar de la adversidad. Nuestras familias y comunidades necesitan sentir la unión que sólo Cristo nos da. Recordemos siempre, que todos vamos en la misma barca y los dones recibidos son para el servicio de nuestros hermanos; nuestro país y nuestra sociedad merece un nuevo rumbo; un rumbo más fraterno, de brechas económicas menos marcadas, de diferencias políticas menos absurdas; es momento de entender que la mejor manera de vivir una crisis, es en caridad, solidaridad y unidad.

sábado, 1 de junio de 2019

ASAMBLEA NACIONAL - UN GRAN ENCUENTRO

Desde 1933 Acción Católica, ha venido celebrando de distintas formas la alegría de la fe; dando testimonio de su vocación; manifestando el compromiso misionero que nace desde nuestro propio carisma. Participando delegaciones de las 14 Diócesis donde AC  está presente, en una gran ASAMBLEA. 

Del 22 al 25 de Noviembre de 2019, nos uniremos  para rezar juntos, celebrar la Eucaristía, dar gracias por los dones recibidos y pedir humildemente que Jesús anime nuestros pasos misioneros en las distintas realidades donde vivimos nuestra vida.

En continuidad con las últimas Asambleas Nacionales, en este gran encuentro se quiere expresar el sentir de una Acción Católica “en salida”, que en medio del pueblo y en él, está llamada a anunciar con alegría el Evangelio de Jesús, simbolizada en  nuestro logotipo institucional y con la presencia de cada uno de nosotros sumándonos al llamado que Cristo nos hace, a la vez que  confirmamos nuestra adhesión plena a la persona de Jesús, de quien somos discípulos misioneros laicos en el mundo de hoy.
Nuestras manos en alto, somos nosotros y a quienes invitamos a seguir este modelo de santidad propuesto desde Acción Católica y el anuncio que queremos proponer a todos las personas de buena voluntad. Asumiendo nuestra misión como fruto de ese amor pleno que nos ha dado Dios  y que por eso nuestra tarea es la misma de la Iglesia, en medio de la cual crecerá nuestra propia santidad, no por la suma de piedades sino por asumir que “somos misión”.
De allí, el lema tomado del Papa Francisco, en la exhortación Evangellii Gaudium que nos señala: “En cualquier forma de evangelización el primado es siempre de Dios, quien quiso llamarnos a colaborar con Él e impulsarnos con la fuerza de su Espíritu. La verdadera novedad es la que Dios mismo misteriosamente quiere producir, la que Él inspira, la que Él provoca, la que Él orienta y acompaña de mil maneras. En toda la vida de la Iglesia debe manifestarse siempre que la iniciativa es de Dios, que «Él nos amó primero» (1 Jn 4,19) y que «es Dios quien hace crecer» (1 Co 3,7).
Así esta asamblea, nos convoca a vivir la dimensión esencial del carisma y vocación de la Acción Católica: Somos misión, con todos y para todos (cfr. EG 273), haciendo referencia a lo reflexionado junto al Santo Padre durante el II Congreso Internacional de la Acción Católica, celebrado en Roma en Abril de 2017, ante quien asumimos el compromiso de acompañarlo en su “sueño misionero”, propuesto en su programa pastoral de  Evangelii Gaudium; y si nuestro anhelo es crecer, nuestro deber es entregarnos a Dios para alcanzar las metas propuestas.






lunes, 22 de abril de 2019

DIA DE LA TIERRA

El Papa BenedictoXVI nos propuso reconocer que el ambiente natural está lleno de heridas producidas por nuestro comportamiento irresponsable. También el ambiente social tiene sus heridas. Pero todas ellas se deben en el fondo al mismo mal, es decir, a la idea de que no existen verdades indiscutibles que guíen nuestras vidas, por lo cual la libertad humana no tiene límites. Se olvida que «el hombre no es solamente una libertad que él se crea por sí solo. El hombre no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también naturaleza». Con paternal preocupación, nos invitó a tomar conciencia de que la creación se ve perjudicada «donde nosotros mismos somos las últimas instancias, donde el conjunto es simplemente una propiedad nuestra y el consumo es sólo para nosotros mismos. El derroche de la creación comienza donde no reconocemos ya ninguna instancia por encima de nosotros, sino que sólo nos vemos a nosotros mismos» (Laudato si Nº6)

domingo, 21 de abril de 2019

INDULGENCIA PLENARIA


Durante la Semana Santa pudimos obtener para nosotros mismos o para los difuntos el don de la indulgencia plenaria.

Una indulgencia plenaria es una gracia que concede la Iglesia Católica, por los méritos de Jesucristo, María y todos los santos, para borrar la pena temporal que queda como consecuencia del pecado.

La indulgencia aplica a pecados ya perdonados. Se puede decir que con la indulgencia plenaria limpia el alma y la deja como si el fiel recién se hubiera bautizado.



Yo Soy la resurrección y la vida, el que cree en mi aunque esté muerto vivirá. (Jn 11, 25-27)


Nosotros hoy, queremos contemplar con fe el testimonio inalterado de la Iglesia, que desde la Ascensión del Señor cree y celebra al Resucitado en cada Misa, hasta que Él vuelva. El signo para nosotros (como para el discípulo amado), es la misma Iglesia, que a pesar de su debilidad y los defectos de sus miembros, permanece siempre estable a través de los siglos, para dar testimonio de la Palabra del Señor y llevar a todos los hombres la Buena Noticia de la Salvación. Este es el gran signo de que Jesús está vivo, pues de lo contrario el milagro viviente que es la misma Iglesia, no podría sostenerse. Se confirma así la Palabra de la Escritura: Jesucristo ha resucitado.
Y si analizamos nuestra propia vida, encontraremos también muchos signos, que nos ha dado el Espíritu Santo que recibimos en el Bautismo y viendo todo esto, queremos creer hoy aún más, crecer en la fe.

"Aceptemos al Señor y vivamos intensamente la Pascua que hoy inicia”, Card. Salazar


miércoles, 17 de abril de 2019

SEMANA SANTA

Es el momento litúrgico más intenso del año, en el que celebramos los misterios centrales de nuestra fe: pasión, muerte y gloriosa resurrección del Señor.


"El trono de Jesús es la cruz" (Papa Francisco)

Como LAICOS CONSAGRADOS DE ACCIÓN CATÓLICA, hemos de vivir la Semana Santa con humildad, sencillez y disponibilidad total, para acompañar a Jesús en su entrega por nuestra salvación y reconocer la grandeza de su misericordia.

Cuál será nuestro lugar en estos tiempos? Seremos como el pueblo de quien el Evangelio dice que «estaba mirando» (Lc 23,35): ninguno dice una palabra, ninguno se acerca. El pueblo esta lejos, observando qué sucede. Es el mismo pueblo que por sus propias necesidades se agolpaba entorno a Jesús, y ahora mantiene su distancia. Frente a las circunstancias de la vida o ante nuestras expectativas no cumplidas, también podemos tener la tentación de tomar distancia de la realeza de Jesús, de no aceptar totalmente el escándalo de su amor humilde, que inquieta nuestro «yo», que incomoda. Se prefiere permanecer en la ventana, estar a distancia, más bien que acercarse y hacerse próximo. Pero el pueblo santo, que tiene a Jesús como Rey, está llamado a seguir su camino de amor concreto; a preguntarse cada uno todos los días: «¿Qué me pide el amor? ¿A dónde me conduce? ¿Qué respuesta doy a Jesús con mi vida?».

Con cuál personaje nos identificaremos? Los jefes del pueblo, los soldados y un malhechor. Todos ellos se burlaban de Jesús. Le dirigen la misma provocación: «Sálvate a ti mismo» (Lc 23,35.37.39). Es una tentación peor que la del pueblo. Aquí tientan a Jesús, como lo hizo el diablo al comienzo del Evangelio (Lc 4,1-13), para que renuncie a reinar a la manera de Dios, pero que lo haga según la lógica del mundo: baje de la cruz y derrote a los enemigos. Si es Dios, que demuestre poder y superioridad. Esta tentación es un ataque directo al amor: «Sálvate a ti mismo»; no a los otros, sino a ti mismo. Prevalga el yo con su fuerza, con su gloria, con su éxito. Es la tentación más terrible, la primera y la última del Evangelio. Pero ante este ataque al propio modo de ser, Jesús no habla, no reacciona. No se defiende, no trata de convencer, no hace una apología de su realeza. Más bien sigue amando, perdona, vive el momento de la prueba según la voluntad del Padre, consciente de que el amor dará su fruto. Para acoger la realeza de Jesús, estamos llamados a luchar contra esta tentación, a fijar la mirada en el Crucificado, para ser cada vez más fieles. Cuántas veces en cambio, incluso entre nosotros, se buscan las seguridades gratificantes que ofrece el mundo. Cuántas veces hemos sido tentados a bajar de la cruz. La fuerza de atracción del poder y del éxito se presenta como un camino fácil y rápido para difundir el Evangelio, olvidando rápidamente el reino de Dios como obra.






En el Evangelio aparece otro personaje, más cercano a Jesús, el malhechor que le ruega diciendo: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino». Esta persona, mirando simplemente a Jesús, creyó en su reino. Y no se encerró en sí mismo, sino que con sus errores, sus pecados y sus dificultades se dirigió a Jesús. Pidió ser recordado y experimentó la misericordia de Dios: «hoy estarás conmigo en el paraíso». Dios, a penas le damos la oportunidad, se acuerda de nosotros. Él está dispuesto a borrar por completo y para siempre el pecado, porque su memoria, no como la nuestra, olvida el mal realizado y no lleva cuenta de las ofensas sufridas. Dios no tiene memoria del pecado, sino de nosotros, de cada uno de nosotros, sus hijos amados. Y cree que es siempre posible volver a comenzar, levantarse de nuevo.

Pidamos también nosotros el don de esta memoria abierta y viva. 
Pidamos la gracia de no cerrar nunca la puerta de la reconciliación y del perdón, sino de saber ir más allá del mal y de las divergencias, abriendo cualquier posible vía de esperanza. 
Como Dios cree en nosotros, infinitamente más allá de nuestros méritos, también nosotros estamos llamados a infundir esperanza y a dar oportunidad a los demás. Del costado traspasado del Resucitado brota hasta el fin de los tiempos la misericordia, la consolación y la esperanza.



martes, 22 de enero de 2019

CANTEMOS JUNTOS EL HIMNO DE LA JORNADA MUNDIAL DE JUVENTUDES



VIVE LA JORNADA MUNDIAL DE JUVENTUDES

La Jornada Mundial de la Juventud es un encuentro de jóvenes de todo el mundo con el Papa, en un ambiente festivo, religioso y cultural, que muestra el dinamismo de la Iglesia y da testimonio de la actualidad del mensaje del Jesús. Del 22 al 27 de enero de 2019 la JMJ se celebrará en el país hermano de Panamá.
Los jóvenes colombianos, desde diferentes regiones del país, unidos en un solo espíritu van rumbo a Panamá: ¡De la mano de Nuestra Señora!

Accede a los contenidos que tenemos preparados para vivir la Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019.
En Colombia o en Panamá, vive esta gran fiesta católica!


sábado, 22 de diciembre de 2018


ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA
les desea una especial Navidad, en unidad con todos nuestros miembros consagrados, comprometidos y amigos; quienes en estas fechas oramos por nuestro Apostolado. 
Los mejores anhelos por continuar nuestro proyecto evangelizador, Dios bendiga el tiempo, las acciones y la voluntad que con esfuerzo aportan para el cumplimiento de cada meta propuesta.




La Navidad es sin duda la fiesta más popular del calendario cristiano, aunque de hecho no sea la más importante. La más importante es la Pascua, que es el centro del año litúrgico. El tiempo litúrgico de Navidad y Epifanía tiene su origen tres siglos más tarde de Jesús. Entonces solamente se celebraba la Pascua, el misterio pascual, pero más tarde se vio que la venida de Cristo en el mundo se merecía una celebración festiva ya que, si el acto redentor decisivo fue la muerte y la resurrección, la primera aparición de Jesús en el mundo también se tenía que considerar como un acontecimiento salvador de primer orden. En el momento de fijar una fecha, tanto en oriente como en occidente estuvo relacionada con la existencia de unas fiestas paganas en honor del sol y de la luz. Por tanto, celebramos el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios (Navidad) y su manifestación a todos los pueblos.

Que en esta Navidad, el encuentro personal con Jesucristo suscite  la necesidad de salvación, motive  a una conciencia más plena de Jesús mismo: su mensaje, su palabra, sus acciones, su modo de ser ante la vida. La Navidad nos ayude a confesar con convicción y alegría que en Cristo el perdón, la reconciliación y la paz son realidad histórica para exclamar una vez más “Tú eres el mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16,13-16). Esta convicción de fe se experimenta en una cultura del encuentro que no excluye, que celebra la alegría de sentir en el otro, la presencia del Dios viviente que nos permite ser corresponsables en la construcción de un mundo justo para todos.

En familia, con quienes necesitan nuestro amor y apoyo; vivamos con fervor estas hermosas fechas.

Feliz Navidad.
JUNTA NACIONAL DE ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA
2018
ACC


jueves, 20 de diciembre de 2018

NAVIDAD EN COLOMBIA

A finales del mes de Noviembre, las luces y demás preparativos navideños, dan comienzo en las principales ciudades colombianas a esta gran festividad. La Navidad es considerada una gran fiesta que celebra el nacimiento de Jesús, al igual que la oportunidad para reunirse con sus seres queridos. Oficialmente esta fecha comienza con la celebración del Día de las Velitas, el 7 de diciembre, en la víspera de la celebración de la Inmaculada Concepción.


Durante estas fechas Colombia se llena de luz y color ya que cuenta con algunos de los alumbrados navideños más reconocidos del mundo. Se trata de una tradición fuertemente arraigada en la sociedad colombiana y por ello ponen mucho ímpetu en la preparación de estos espectáculos que atraen a cantidad de personas de todas partes del país y del mundo.

  Sin duda destacan las fiestas de color que constituyen cada año los alumbrados de las ciudades de Bogotá, Cali y Medellín. El 'Festival de luces', por ejemplo, que acoge la ciudad de Medellín cada Navidad sorprende a sus visitantes con la decoración de su emblemático sendero del río Medellín. También se crean algunas de las estructuras de luz más increíbles, como aviones, regalos, casas y figuras de gran tamaño.    La Navidad en Colombia es sobre todo una gran  celebración católica.

INAUGURACION ARBOL DE NAVIDAD EN BARRANQUILLA - COLOMBIA

miércoles, 18 de julio de 2018

ARBOL DE LAS INTENCIONES

Siempre es tiempo oportuno para recordar la importancia vital de la oración para la vida cristiana, por su profunda relación con la fe, la esperanza y la caridad.


“El hombre necesita de la oración para permanecer sano espiritualmente. Pero la oración sólo puede brotar de una fe viva. Mas la fe únicamente puede ser viva si se ora. La oración no es una actividad que pueda ejercitarse o abandonarse sin que la fe sea por ello afectada. La oración es la expresión más elemental de la fe, el contacto personal con Dios, al que fundamentalmente está encaminada la fe. Es posible que la oración deje de fluir durante algún tiempo sin que la fe se atrofie, pero a la larga es imposible creer sin orar, así como no se puede vivir sin respirar” (Romano Guardini).



Ahora vives en un tiempo donde nuevamente tienes la oportunidad de «comer» del árbol de la vida.

La Cruz es el árbol de la vida, cuyo fruto de inmortalidad es la Eucaristía. Pero es también el verdadero árbol de la ciencia: se alza en las encrucijadas de la historia como un límite infranqueable que nos recuerda que la alegría y la salvación brotan no de la negación, sino del reconocimiento de Dios. Nunca el hombre es más plenamente hombre, nunca es más libre ni más sabio, que cuando adora en obediencia a su Señor.

Es en el ÁRBOL DE LAS INTENCIONES, donde nos reunimos a orar los unos por los otros, sabiendo que Jesucristo, nuestro árbol de vida eterna, recibe cada súplica en torno a nuestra ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA.

Cada hoja, cada corazón recibe una Oración sincera y cuando nuestro árbol está frondoso en intenciones, realizamos un sencillo gesto en fe, entregando cada suplica a Dios, al poder del Espíritu Santo hasta la Sede de Gloria delante de su majestad. 


HOY MAS QUE NUNCA NICARAGUA NECESITA DE NUESTRAS ORACIONES

Iglesia en Colombia se solidariza con obispos de Nicaragua ante agresiones y violencia


Manifestación en Nicaragua. Foto: Voice of America / Dominio público.

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) aseguró su “cercanía espiritual y solidaridad” a la Iglesia en Nicaragua ante las “agresiones y actos violentos” en el país centroamericano.
En un comunicado publicado el 17 de julio, la CEC lamentó “las dolorosas noticias de agresiones y actos violentos que se han desatado en el país en los últimos días y que han cobrado la vida de numerosas personas”.
En su comunicado, los obispos colombianos aseguraron que piden a Dios “fervientemente que se detenga la violencia en el hermano país nicaragüense, que se respete el derecho a la vida de todos y que se garantice protección tanto a las instituciones eclesiásticas como a las demás organizaciones sociales que, con la Iglesia Católica, han trabajado en la búsqueda de soluciones a la crisis social y humanitaria”.
“Acompañamos y alentamos, así mismo, a los pastores de la Iglesia en Nicaragua para que, a partir del Evangelio y de la enseñanza de la Iglesia, continúen proclamando con valentía la dignidad de la persona humana y denunciando los atentados contra la misma”.
La CEC hizo además un llamado “a la comunidad internacional para que dirija su mirada a la situación que afronta Nicaragua y ofrezca ayudas válidas para superar la inestabilidad social, de modo que se puedan encaminar los esfuerzos de todos hacia la consecución de la paz”.
“Ponemos a los hermanos y hermanas nicaragüenses bajo la protección amorosa de la Santísima Virgen María”, concluyeron los obispos colombianos.

Redacción ACI Prensa


lunes, 18 de junio de 2018

RUTA MISIONERA



Hemos dado inicio a nuestra actividad de sensibilización como JUNTA NACIONAL, compartiendo con la ARQUIDIOCESIS DE TUNJA  la temática con la cual construimos herramientas de trabajo conjunto, para crecer en unidad y fortalecernos en nuestra actividad Evangelizadora. Tunja nos mostró sus fortalezas y el gran carisma que tienen para trabajar como una gran familia, acompañados siempre por su Asesor Eclesial, el Padre Andrés Leonardo Malpica Gómez.

Eucaristía de Clausura, compartiendo y creciendo en unidad; gracias al Padre Andrés, a nuestra Presidenta del Centro Diocesano de Tunja, Beatriz Santamaría de Cuervo y todos los Laicos comprometidos con esta maravillosa misión evangelizadora en Boyacá (Colombia).


Las enseñanzas mutuas y el fraterno compartir; fueron la constante en este fructífero encuentro


Cumplimos con el objetivo: "Compartir experiencias significativas de formación, misión y evangelización; asumiendo con pasión los nuevos retos que vive ACCIÓN CATÓLICA, comprometiéndonos con nuestro actuar para brindar amor, sintiendo que es una lucha de todos y con todos; aprendiendo a evangelizar, evangelizando; donde nos encarnemos en el Pueblo de Dios, respetando nuestras raíces y a quienes han hecho crecer nuestro Movimiento; interpretando cada realidad como quien nos marca el rumbo y con la seguridad que el Espíritu Santo es quien nos ilumina nuestro obrar.

Analizamos además nuestro ser misionero y los nuevos retos que nos trazó nuestro Papa Francisco en el último encuentro internacional de Acción Católica.

domingo, 17 de junio de 2018

Día del padre

Día del padre: Celebra a papá con esta bella oración

Padre Celestial, nos hemos reunido aquí para alabarte y agradecerte habernos concedido ser hijos Tuyos, Tu amor y todo lo que nos das.
‘Te alabamos y agradecemos, Padre nuestro’.

Oremos: Padre celestial, que con amor eterno y gratuito nos creaste y nos tienes en la palma de Tu mano, ayúdanos a corresponderte viviendo como hijos Tuyos, confiados en Tu amorosa Providencia, amando como nos amas, perdonando como nos perdonas, orientando y reorientando nuestros pasos, para encaminarnos a Tu encuentro a gozar para siempre de Tu abrazo. Te lo pedimos por Tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



Son los deseos de ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA

miércoles, 6 de junio de 2018

UN MINUTO POR LA PAZ 2018


La iniciativa “Un Minuto por la Paz” fue lanzada por el Foro International de Acción Católica (FIAC), Acción Católica Italiana (ACI), Argentina Católica Argentina (ACA), la Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP – CE Argentina), UMOFC (Unión Mundial de las Organizaciones Femeninas Católica) y otras organizaciones, por primera vez el 6 de junio de 2014 a las 13 hs , acompañando el encuentro  “Invocación por la paz” promovido por el Papa Francisco el 8 de junio en los Jardines del Vaticano junto con el Presidente de Israel (Simon Peres), el Presidente de Palestina (Maḥmūd’Abbās – Abu Mazen), al Patriarca de Constantinopla  (Bartolomé I).
Desde 2015, todos los años “Un Minuto por la Paz” se promociona  en todo el mundo el 8 de junio a las 13 hs. Durante la audiencia general del 7 de junio de 2017, el Papa Francisco recordó la iniciativa, enfatizando que “en nuestro tiempo hay tanta necesidad de orar – cristianos, judíos y musulmanes – por la paz”.
Cómo hacerlo? Motivar y proponer a todos aquellos que se preocupan por la paz, a los creyentes y no creyentes , un minuto de oración o silencio.
Podemos orar solos o en grupos, en nuestros hogares o en lugares de trabajo o estudio.
Podemos prever una celebración en un lugar de oración o un momento común en un espacio abierto.
Depende de nosotros! Involucramos y difundimos esta iniciativa para contar en todo el mundo un número siempre más grande de MINUTOS POR LA PAZ

INVOCIÓN POR LA PAZ (PAPA FRANCISCO)
Señor, Dios de paz, escucha nuestra súplica, hemos intentado muchas veces y durante muchos años resolver nuestros conflictos con nuestras fuerzas, y también con nuestras armas; tantos momentos de hostilidad y de oscuridad; tanta sangre derramada; tantas vidas destrozadas; tantas esperanzas abatidas...
Pero nuestros esfuerzos han sido en vano. Ahora, Señor, ayúdanos tú. Danos tú la paz, enséñanos tú la paz, guíanos tú hacia la paz. Abre nuestros ojos y nuestros corazones, y danos la valentía para decir: «¡Nunca más la guerra!»; «con la guerra, todo queda destruido». Infúndenos el valor de llevar a cabo gestos concretos para construir la paz. Señor, Dios de Abraham y los Profetas, Dios amor que nos has creado y nos llamas a vivir como hermanos, danos la fuerza para ser cada día artesanos de la paz; danos la capacidad de mirar con benevolencia a todos los hermanos que encontramos en nuestro camino.
Haznos disponibles para escuchar el clamor de nuestros ciudadanos que nos piden transformar nuestras armas en instrumentos de paz, nuestros temores en confianza y nuestras tensiones en perdón. Mantén encendida en nosotros la llama de la esperanza para tomar con paciente perseverancia opciones de diálogo y reconciliación, para que finalmente triunfe la paz. Y que sean desterradas del corazón de todo hombre estas palabras: división, odio, guerra.
Señor, desarma la lengua y las manos, renueva los corazones y las mentes, para que la palabra que nos lleva al encuentro sea siempre «hermano», y el estilo de nuestra vida se convierta en shalom, paz, salam. Amén.
Amen. Papa Francisco, Invocación por la paz – Jardines Vaticanos, 08.06.2014
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miércoles, 9 de mayo de 2018

REUNIÓN VIRTUAL DEL FIAC AMÉRICA

09/05/2018. Estuvieron representantes de México, Colombia, Argentina, Paraguay, Uruguay, Perú, Guatemala, Venezuela y España.
¡Alabado sea Jesucristo!

jueves, 3 de mayo de 2018



Una canción religiosa dice: 
"Venid oh cristianos
la cruz veneremos
la cruz recordemos
de Cristo Jesús…

Tengamos siempre en nuestras casas la Santa Cruz. Un crucifijo que nos recuerde lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos. Y ojalá besemos de vez en cuando sus manos y sus pies. Así lo hacían siempre los santos. No nos acostemos jamás ni nos levantemos ningún día sin hacer la señal de la cruz, bien hecha, despacio, desde la frente hasta el pecho y del hombro izquierdo hasta el derecho, y pronunciando los tres Santísimos nombres del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esto trae bendición y muchos favores celestiales.

Oración
Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen


Hallazgo de la Santa Cruz (Año 326)

Cuenta el historiador Eusebio de Cesarea que el general Constantino, hijo de Santa Elena, era pagano pero respetaba a los cristianos. Y que teniendo que presentar una terrible batalla contra el perseguidor Majencio, jefe de Roma, el año 311, la noche anterior a la batalla tuvo un sueño en el cual vio una cruz luminosa en los aires y oyó una voz que le decía: "Con este signo vencerás", y que al empezar la batalla mandó colocar la cruz en varias banderas de los batallones y que exclamó: "Confío en Cristo en quien cree mi madre Elena". Y la victoria fue total, y Constantino llegó a ser Emperador y decretó la libertad para los cristianos, que por tres siglos venían siendo muy perseguidos por los gobernantes paganos.

Escritores sumamente antiguos como Rufino, Zozemeno, San Cristótomo y San Ambrosio, cuentan que Santa Elena, la madre del emperador, pidió permiso a su hijo Constantino para ir a buscar en Jerusalén la cruz en la cual murió Nuestro Señor. Y que después de muchas y muy profundas excavaciones encontró tres cruces. Y como no sabían cómo distinguir la cruz de Jesús de las otras dos, llevaron una mujer agonizante. 

Al tocarla con la primera cruz, la enferma se agravó, al tocarla con la segunda, quedó igual de enferma de lo que estaba antes. Pero al tocarla con la tercera cruz, la enferma recuperó instantáneamente la salud. Y entonces Santa Elena, y el obispo de Jerusalén, Macario, y miles de devotos llevaron la cruz en piadosa procesión por las calles de Jerusalén. Y que por el camino se encontraron con una mujer viuda que llevaba a su hijo muerto a enterrar y que acercaron la Santa Cruz al muerto y éste resucitó.

Por muchos siglos se ha celebrado en Jerusalén y en muchísimos sitios del mundo entero, la fiesta de la Invención o hallazgo de la Santa Cruz el día 3 de Mayo.