«El mandato del Señor de salir a anunciar el Evangelio –afirma el Papa– presiona desde dentro, por enamoramiento, por atracción amorosa». El Espíritu Santo está en el corazón del proceso. No se trata de todas formas de una «decisión tomada en el escritorio» o en nombre de «un activismo autoinducido», sino algo que requiere «entregar con palabras sobrias y precisas el testimonio mismo de Cristo».

miércoles, 7 de febrero de 2018


Comenzamos un nuevo año con particulares retos en cada Diócesis donde desarrollamos con ardor nuestro apostolado  y  es nuestro interés  participar en la vida de la Iglesia, ejercitando los  carismas propias de Acción Católica; movidos por la alegría propia de cada uno de nuestros miembros, alcanzaremos las metas trazadas apoyando la misión de la Iglesia; y vivir las grandes iniciativas pastorales de nuestro Santo Papa Francisco. 

En el marco del II Congreso Internacional sobre Acción Católica, celebrado en Roma en Abril 2017, el Papa Francisco realizó una síntesis programática para vivir nuestro carisma hoy, en medio de los no pocos desafíos del presente, con el lema ACCIÓN CATÓLICA ES MISIÓN CON TODOS Y PARA TODOS, siendo este llamado, la ruta a seguir para un mayor servicio y compromiso con “la dulce y confortadora alegría de evangelizar” durante estos años venideros.

El Papa Francisco nos ha dicho que es vital renovar y actualizar el compromiso de la Acción Católica para la evangelización, llegando a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, a todas las periferias existenciales, de verdad y no como una simple formulación de principios. Esto implica replantear sus planes de formación, sus formas de apostolado y hasta su misma oración para que sean esencialmente, y no ocasionalmente, misioneros. Abandonar el viejo criterio: porque siempre se ha hecho así. Hay cosas que han sido realmente muy buenas y meritorias que hoy quedarían fuera de contexto si las quisiéramos repetir.

La Acción Católica tiene que asumir la totalidad de la misión de la Iglesia en generosa pertenencia a la Iglesia diocesana desde la Parroquia, lo que nos parece valioso desde el punto de vista de asumir nuevos retos que nos hagan ir más allá;  tiene que ofrecer a la Iglesia diocesana un laicado maduro que sirva con disponibilidad a los proyectos pastorales de cada lugar como un modo de realizar su vocación. 

Quiero, dice nuestro Papa Francisco, una Acción Católica en el pueblo, la parroquia, en la diócesis, en el país, barrio, en la familia, en el estudio y el trabajo, en lo rural, en los ámbitos propios de la vida. En estos nuevos escenarios es donde se toman decisiones y se construye la cultura; tienen que popularizar más la Acción Católica; más encarnada, llegando a  hombres y mujeres con un pasado o presente difícil pero que luchan, jóvenes desorientados y heridos. Es un desafío  recibir a todos y acompañarlos en al camino de la vida con las cruces que lleven a cuestas.

«¿Acaso la Acción Católica no debe convertirse en Pasión Católica?». La pasión católica, la pasión de la Iglesia es vivir la dulce y confortadora alegría de evangelizar. Esto es lo que necesitamos de la Acción Católica.

Serán las palabras del Papa Francisco, sus inquietudes y consideraciones las que marcarán nuestra "ruta a seguir"  en nuestro trabajo particular, durante los dos años de fiel actividad en la JUNTA NACIONAL; nos unimos una vez más y por siempre, para vivir un nuevo ardor en nuestro apostolado y cooperar con todos ustedes para trabajar efectivamente sobre los pilares de nuestro movimiento; Oración, Sacrificio, Evangelización, Misión y en comunión con la Iglesia para que nuestro lema particular, “Sentir con la Iglesia”, refleje el amor fiel a Cristo Rey.

Con el corazón dispuesto para alcanzar las metas trazadas en nuestra última Asamblea:
  • Salvaguardar la identidad de la Asociación (CV II – Apostolado Seglar Cap. IV N°20); motivar y fortalecer a todos nuestros miembros para proyectarnos como una Iglesia en Salida con amor misericordioso.
  • Motivar la preparación de líderes con sensibilidad y conocimiento de lo que es ACCIÓN CATÓLICA, para impulsar el pensamiento social.
  • Y desde nuestra misión evangelizadora, propender por la recuperación de valores cristianos desde la familia, proyectándonos con obras concretas

Y con el ánimo firme para hacer de nuestra ACCIÓN CATÓLICA, una verdadera pasión por Cristo, en  misión con todos y para todos.



Martha Lucía Pitta Colmenares
PRESIDENTA NACIONAL
JUNTA NACIONAL - ACCIÓN CATÓLICA COLOMBIANA

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